portada

A.

Pupilas. Cemento. Otra luna

quemando los charcos. Despacio

vacío mis bolsos al aire

y me hincho por dentro. El ruido intranquilo

del tiempo clavado en el techo

va poco a poco excavando

la vía que forma tu espalda

marcada de acero. A todas las horas que quedan

les llega de pronto el momento

de hacer la maleta -algunos frascos

con aire encerrado; flores secas atrapadas

en un lienzo; algo de ropa, dices,

para pasar el invierno. Cristales. Acero.

Campanas. Viajeros pintados tras las ventanillas

que tratan de vernos. Y un viejo sonido en el aire

que huele a madera y a hierro.

Pupilas. Cemento. Agujas

marcando el intante preciso. Y adentro,

adentro los golpes. Marcharse, creer y volar. Viajar.

Soñar.